China a menudo hace promesas a cambio de reconocimiento que quedan sin cumplir, declaró la embajada de facto de Estados Unidos en Taipéi, mientras Honduras le puso fin a sus antiguos lazos con Taiwán y se inclinó a favor del gigante asiático.
El ministro de Asuntos Exteriores hondureño viajó a China esta semana para entablar relaciones, después de que la presidenta Xiomara Castro dijera que su Gobierno avanzaría en el establecimiento de lazos con Pekín. Honduras es uno de los únicos 14 países que reconocía formalmente a Taiwán.

China considera a Taiwán como una de sus provincias sin derecho a establecer vínculos de Estado a Estado, una opinión que el Gobierno democráticamente elegido de Taipéi refuta rotundamente.
El Instituto Americano de Taiwán afirmó que, aunque la posible ruptura de lazos con Taipéi en favor de Pekín es una decisión soberana, China no siempre cumple sus promesas.
«Es importante señalar que la República Popular China a menudo hace promesas a cambio de reconocimiento diplomático que en última instancia quedan sin cumplir», dijo un portavoz.
«Independientemente de la decisión de Honduras, Estados Unidos continuará profundizando y ampliando su compromiso con Taiwán en línea con nuestra política de larga data de una sola China», añadió el portavoz.
«Animamos encarecidamente a todos los países a ampliar su compromiso con Taiwán y a seguir del lado de la democracia, el buen Gobierno, la transparencia y la adhesión al Estado de derecho», remarcó.