La congresista colombiana electa por el Pacto Histórico, Piedad Córdoba «Teodora», estuvo detenida en Honduras hace dos meses por no declarar 68,000 dólares en efectivo cuando se disponía a salir del país, por el Aeropuerto Internacional Palmerola pero horas después fue liberada, y el dinero fue confiscado para su investigación.
Cuando detuvieron a Córdoba en el aeropuerto Palmerola, dijo que el dinero provenía de Mauricio Sánchez, un supuesto empresario colombiano que reside en Tegucigalpa.
Posteriormente el Ministerio Público informó que ningún empresario colombiano o nacional se apersonó a las oficinas fiscales para justificar los 68,000 dólares (más de 1.6 millones de lempiras) que llevaba Córdoba.
Durante el proceso investigativo el vocero de la Fiscalía de la República, Yuri Mora, aclaró que ningún empresario colombiano se presentó ante un fiscal del Ministerio Público para justificar los 68,000 dólares en efectivo que portaba Córdoba.
Tampoco Córdoba hizo su declaración ante un fiscal del MP, por lo que la versión de Mauricio Sánchez, el presunto empresario colombiano que le pagó por servicios de consultoría a la congresista no justificó el dinero, y los cruces de información entre Córdoba y personeros de Casa presidencial de Honduras quedaron como una histórica especulación más sobre el caso.
El asesor presidencial Manuel Zelaya Rosales mintió al asegurar en mayo pasado que un grupo de empresarios colombianos que residen en el país justificaron los 68,000 dólares que portaba en efectivo la senadora colombiana Piedad Córdoba cuando intentaba salir de Honduras.
La senadora Piedad Córdoba llegó a Honduras a finales de mayo para reunirse con funcionarios del gobierno hondureño en casa presidencial.
Minutos después de la detención de Córdoba el gobierno de Honduras aclaró que la visita de la congresista colombiana hizo a la presidenta, Xiomara Castro, fue solo para saludarla.