LA EMBAJADORA DOROTHY SHEA REPRESENTANTE EN FUNCIONES DE EE. UU. EN LA ONU, reciente mente pronunció la siguiente declaración en el Consejo de Seguridad de la ONU, sobre seguridad marítima mundial. «Gracias presidente Mulino, por convocar este importante debate hoy. También me gustaría dar las gracias al secretario general Domínguez, al director ejecutivo Vásquez Morales y al secretario general Urquiza por sus informes de hoy.
El canal de Panamá es uno de los grandes instrumentos del comercio y la seguridad económica del mundo.
Sigue siendo un logro histórico de la ingeniería, construido a un gran coste por Estados Unidos y respaldado por las garantías de seguridad de los Estados Unidos.
Estados Unidos y Panamá han sido socios sólidos en materia de seguridad marítima.
Apoyamos la creciente vigilancia de Panamá en respuesta a las actividades cibernéticas maliciosas en el ámbito marítimo.
Sin embargo, Estados Unidos sigue preocupado por la desmesurada influencia de China en la zona del canal de Panamá, especialmente en cuanto a infraestructuras críticas y operaciones portuarias.
Las reivindicaciones marítimas expansivas e ilegales de China y sus acciones agresivas demuestran la amenaza que supone para la seguridad y el comercio marítimos.
Estados Unidos rechaza tales afirmaciones y se solidariza con los demandantes ante las acciones provocadoras y la intimidación de China.
La influencia de China en la zona del Canal no solo supone un riesgo para Panamá y Estados Unidos, sino también una amenaza potencial para el comercio y la seguridad mundiales.
Sr. Presidente, Irán también supone una amenaza para la seguridad marítima mediante su apoyo a los hutíes y otros grupos terroristas y su apresamiento de buques que transitan por aguas internacionales.
Estados Unidos insta a Irán a que libere los buques que aún retiene, incluido el MSC Aries.
Recordamos a los Estados miembros su obligación de aplicar el embargo de las Naciones Unidas sobre la transferencia de armas y material conexo a los hutíes.
Irán y otros países siguen violando este embargo, proporcionando a los hutíes cohetes y municiones, así como los componentes y productos químicos que utilizan para lanzar ataques contra buques mercantes en el mar Rojo.
El mes pasado, los hutíes atacaron y hundieron dos buques mercantes, lo que provocó la pérdida de vidas humanas, lesiones a marineros y captura de rehenes.
Condenamos estos ataques y pedimos la liberación inmediata de todos los tripulantes.
Sr. Presidente, este Consejo debe imponer consecuencias significativas por el incumplimiento de las sanciones y buscar formas adicionales de cortar la financiación y los recursos internacionales que alimentan los programas de armamento de los hutíes.
Estados Unidos ha cargado de manera abrumadora con los costos de defender la libertad de navegación en el mar Rojo.
Debe haber una mayor distribución de la carga en este esfuerzo, incluido el apoyo financiero al Mecanismo de Verificación e Inspección de las Naciones Unidas (UNVIM), que es fundamental para hacer cumplir el embargo de armas de las Naciones Unidas.
Sr. Presidente, las sanciones marítimas son fundamentales para los esfuerzos del Consejo de Seguridad por limitar el flujo de financiación y recursos internacionales destinados a los programas ilícitos de armas nucleares y misiles balísticos de la República Popular Democrática de Corea (Corea del Norte).
Hace varios meses, investigadores independientes del “Open Source Centre” presentaron pruebas fotográficas concluyentes de transferencias comerciales por vía marítima de carbón y mineral de hierro desde la República Popular Democrática de Corea a otros Estados miembros, en contravención a las sanciones de las Naciones Unidas.
Estados Unidos está colaborando con nuestros socios para garantizar que los seis buques implicados en esas transferencias sean designados por el Comité 1718.
Instamos a todos los miembros de este Consejo a que apoyen rápidamente esas designaciones.
Sr. Presidente, pasando a las prácticas óptimas, Estados Unidos reconoce los esfuerzos de la INTERPOL por mejorar el control en tiempo real de los viajes internacionales ilícitos y el intercambio tecnológico entre las autoridades costeras y las organizaciones regionales.
La Organización Marítima Internacional (OMI) acordó recientemente elaborar un Código de Ciberseguridad que establecerá medidas específicas para que los buques y los puertos hagan frente a las amenazas a la ciberseguridad.
Además, la OMI ha adoptado medidas para hacer frente a las “flotas fantasma” que trafican con petróleo y otros productos sancionados, y está elaborando medidas para abordar el problema conexo de los registros navales fraudulentos.
El Pacto para el Intercambio de Información de los Registros Navales (RISC) es otra iniciativa que se ha convertido rápidamente en una práctica óptima esencial en el sector marítimo, ya que proporciona a los Estados del pabellón una transparencia sin precedentes y asistencia en materia de cumplimiento para luchar contra el “cambio de registro” por parte de buques y compañías navieras que tratan de eludir las sanciones y otras normas marítimas.
Felicitamos a Panamá, así como a los registros de pabellón de Liberia y las Islas Marshall, por poner en marcha la iniciativa RISC, y apoyamos firmemente la ampliación de sus miembros y su labor de colaboración.
Sr. Presidente, una vez más, Estados Unidos agradece a Panamá esta iniciativa y espera con interés seguir participando en los esfuerzos para hacer frente a los nuevos retos que se plantean en materia de seguridad marítima.