La Fiscalía Especial de Medio Ambiente (FEMA), obtiene tres autos de formal procesamiento contra José Andino Ávila, Alex Aviléz Cruz y Oscar Sierra Espinoza por creerles responsables de cometer el delito de explotación de recursos naturales atenuado.
Las detenciones se dieron durante el desarrollo de la Operación Némesis X, fruto de inspecciones en tres puntos aledaños al municipio de Ojojona, Francisco Morazán, al ser requeridos los procesados cuando se conducían en vehículos en posesión de leña de las especies de Encino, Roble y de Palo de humo.
Según la Sección Técnica Ambiental (STA) de la FEMA, se tiene información que existen personas que se dedican a realizar esta labor en el sitio conocido como Guerisne, a 20 kilómetros de Ojojona, ubicado dentro de la cuenca de la Concepción.
Cabe destacar que, quienes se dedican a esta actividad desconocen que los árboles son importantes para la retención del suelo, atraen la lluvia, infiltran el agua de las fuentes subterráneas y muchos de ellos, son fundamentales para el hábitat de la fauna silvestre de la zona.
Por otro lado, la leña se cotiza desde L120 a L180 la carga y generalmente es comprada por negocios que se dedican a la elaboración de todo tipo de alimentos.

Los bosques hondureños también sufren la tala sin control ejecutada por delincuentes comunes en el negocio de la madera y empresarios autorizados por el mismo estado, con permisos de explotación que son aprovechados sin control por los inescrupulosos que cambian el número de pies tablares permitidos.
Hay departamentos como Francisco Morazán, Olancho y Yoro, en el centro, oriente y norte del país, donde a diario son cortados frondosos árboles del bosque latifoleado de las reservas y parques naturales de Honduras, el bosque de pino es el más dañado por los delincuentes que operan con la venia bendita de las autoridades nacionales, después del corte los trasladan en rastras a los aserraderos privados.
Desde el aire es visible el alto grado de destrucción de los bosques hondureños, en zonas incluso que son patrimonio de la humanidad, como la Biosfera del Río Plátano.
La presidenta hondureña, quien asumió el poder el 27 de enero pasado, ha activado dos «batallones verdes», de las Fuerzas Armadas, para que garanticen la protección de los bosques del país, pero aún no hay resultados positivos, los empresarios delincuentes del rubro siguen usando las rastras para transportar de manera ilegal la madera en rollo.