El general venezolano Ángel Vivas promete alzar su voz contra los torturadores del régimen chavista que quieren lavarse las manos como «Poncio Pilato»

En Esa lista de “presos políticos militares venbezolanos” que buscan liberar se esta colando el esbirro CAPITÁN (GNB) E INSPECTOR JEFE DE LA DGCIM ANTONIO SEQUEA TORRES.

Ese individuo, el día 07/04/2017 comandó el grupo de aproximadamente unos 25 asesinos de la DGCIM que mediante un ardid y sin orden legal penetró en mi casa por la fuerza para cumplir la orden verbal de @NicolasMaduro: “He mandado a detener al General en Situación de retiro Ángel Vivas, que lo busquen y me lo traigan”.

Al verme cayeron sobre mi persona y mientras me insultaban comenzaron a golpearme salvajemente y casi me asesinan.

Luego me llevaron al Helicoide dentro de una camioneta Pick up blanca de la DGCIM. Yo iba tirado a lo largo, en el piso de la parte de atrás (asientos traseros) de la camioneta, y no me podía mover porque tenía la columna vertebral fracturada en 2 vértebras D8 y D9.

Tenía 3 costillas rotas. Estaba sangrando abundantemente por las puñaladas (cuchilladas) que me lanzaron mientras me arrastraban hacia la calle, una de ellas me había cortado el lóbulo de la oreja izquierda.

No podía ver bien por el ojo izquierdo ni escuchar bien por el oído izquierdo debido a los golpes que uno de esos individuos (uno obeso) me había propinado con una manopla de hierro. Tenía muchas lesiones y hematomas en el rostro y en todo el cuerpo.

Al grupo de asesinos no le importó las condiciones en las que yo estaba cuando me metieron en el vehículo y a pesar de mi grave estado físico continuaron golpeándome durante todo el trayecto hasta ese infierno conocido como “El Helicoide”.

Hubo un momento en el que dejaron de golpearme porque yo me estaba asfixiando, no podía respirar bien, y me levantaron para que “agarrara aire”. Entonces le pregunté al Capitán Sequea: ¿Por qué me hacen esto? y me respondió: ¿Qué? Y volví a preguntarle ¿Por qué me hacen esto? Yo soy un hombre de 60 años y ustedes son muchos y son jóvenes, con que me hubieran inmovilizado para llevarme hubiese sido suficiente ¿Por qué me hacen esto? ¿Por qué me golpean así? Y el Capitán Sequea me respondió “Ah…porque tu ofendiste a la FANB, y… es una vaina vieja que te estamos cobrando”.

Al llegar al Helicoide me lanzaron de la camioneta al frente de la entrada de la Dirección de Investigaciones Estratégicas, la parte donde están los presos políticos, y la camioneta siguió hacia la oficina del director junto a otra persona, muy importante, que venía en un carro detrás de la camioneta donde me llevaban a mí. Los esbirros del SEBIN que estaban de guardia me recogieron y me metieron en la mazmorra.

Pedí asistencia médica urgente, que me llevaran a un hospital, y que me llevaran al baño. En cuanto a la asistencia médica, el esbirro que estaba de guardia me dijo: “vamos a tramitarla”, duré más de un año en ese infierno y nunca me la dieron, la pedía todos los días a todos los esbirros que pasaban por mi calabozo y todos siempre me respondieron lo mismo: “sí, vamos a tramitarla”.

Dos esbirros del SEBIN me cargaban porque no podía caminar, ellos me llevaron a través del pasillo de los calabozos a un baño, un asqueroso baño, pero no pude usarlo porque ahí estaban torturando a alguien en la poceta (WC), entonces me llevaron al baño de uno de los calabozos cuyos presos al darse cuenta que era yo inmediatamente me lo ofrecieron y ahí me pude percatar de que estaba evacuando y orinando sangre como consecuencia de todos los golpes que el Capitán Sequea y sus asesinos me propinaron.

Yo ni siquiera me podía sentar en la poceta, ni siquiera podía bajarme o subirme los pantalones, por mucho tiempo tuvieron que ayudarme.

Despues de ser casi asesinado y llevado secuestrado al Helicoide, el Capitán Sequea se dedicó a acosar a mi familia conformada por tres valientes mujeres de las que me siento muy orgulloso, mi amada y valiente esposa Estrella, y mis dos amadas y valientes hijas Angélica y Natalia en ese entonces estudiantes universitarias de medicina y hoy flamantes Doctoras graduadas ambas con honores tanto en la Universidad Central de Venezuela (UCV) como en las universidades extranjeras donde han realizado estudios de post grado.

El Capitán Sequea amenazó a mi esposa con meterla presa por “obstrucción a la justicia” porque no le permitió que saqueara nuestra casa y la tuvo asediada por aproximadamente un mes. En fin, el cuento de todo lo que me ha hecho la tiranía tanto a mi persona como a mi familia es muy muy largo, son muchas las carpetas de los expedientes de mi caso tanto en la Corte Penal Internacional (CPI) como en la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Tambien son muchos libros que tengo que escribir, pero con respecto al caso que me trae a este post, creo que ya es suficiente.

Los venezolanos que queremos justicia, particularmente aquellos que hemos estado metidos en el centro de la batalla, en la candela de esta lucha, que hemos sufrido mucho y que hemos sobrevivido, muy particularmente los militares, debemos estar alerta, pendientes de que dentro de la confusión no se escapen y permanezcan impunes oscuros personajes que, como este, tienen que enfrentar a la justicia y pagar por sus crímenes.

Tenemos que revisar bien tanto esta como todas las listas que salgan.

Todos los criminales socialistas de Venezuela, por sus crímenes, tienen que pagar. NO OLVIDO, NO PERDÓN, NO PIEDAD.