El poder de los Policías armados para delinquir, Jair Reyes Fortín vivió para contar su historia pero ahora teme por su vida y la de su familia

El 11 de enero del 2024, un vocero oficial de la Policía de Honduras informó que, unos ocho agentes del departamento de delitos contra la Vida de la DPI capturaron a un supuesto miembro de la Mara Salvatrucha en posesión de droga y una subametralladora.

Se informó que a Jair Isuah Reyes Fortín (de 36 años), alias el Chele, lo detuvieron en la entrada principal de los bordos de la colonia Valle de Sula a eso de las 6:30 am.

Según lo indicado por la Policía Nacional, a Reyes Fortín le decomisaron una bolsa de plástico verde con 190 envoltorios de plástico de marihuana, 39 bolsitas de plástico transparente de cocaína, una pesa digital negra, un arma de fuego tipo subametralladora y un cargador para ese tipo de arma con 30 proyectiles.

Reyes fue puesto a la orden de las autoridades de la Fiscalía por los delitos de tráfico de droga, porte ilegal de arma de fuego de uso prohibido en perjuicio de la salud pública y el orden público.

La Agencia Técnica de Investigación de Ministerio Público se encargó del caso y con el testimonio del acusado por la DPI más las evidencias que el mismo capturado dio a los agentes de la Fiscalía, La ATIC encontraron muchas incongruencias comparadas con la versión policial.

El supuesto miembro de una pandilla resultó ser un comerciante, a quien capturaron en su casa y no en una calle de la colonia Valle de Sula, le implantaron la droga y una ametralladora prohibida, su abogado defensor logró demostrar con videos de un circuito de cámaras instaladas en la casa de Jair Reyes Fortín, que la operación policial es delictiva y violadora de derechos humanos.

Reyes Fortín vivió un infierno durante la detención en su casa y las torturas e interrogatorios ejecutados por los agentes de la DPI.

cortesía VTV Noticiero Impacto