Lucas Aguilera, excandidato presidencial por el Partido Democracia Cristiana de Honduras (PDCH), falleció en una clínica privada de la capital del país después de someterse a una cirugía.
El político había sido amputado de una pierna, lo que lo mantenía en delicado estado de salud.
Nacido en la aldea de El Ocotillo, municipio de El Corpus, departamento de Choluteca, el 22 de abril de 1958, Aguilera fue uno de los nueve hermanos del matrimonio de Máximo Aguilera y María Luisa Pineda.
Su padre, Máximo Aguilera, fue una de las víctimas de los campesinos de la conocida masacre de Los Horcones y Santa Clara, en la que se confabularon terratenientes olanchanos y militares para matar a un grupo de religiosos y campesinos, en uno de los episodios más sangrientos de la historia del país.
Aguilera fue un crítico del gobierno actual, en sus últimas intervenciones señalaba que la inversión en el territorio hondureño es bastante reducida debido al “desorden” que impera en el país.
“Mel ya se llevó la primera lección y el pueblo no está satisfecho con él y no es cierto que es el popular, sino su mujer”, recordaba Aguilera quien no descartaba en su exposición que se esté creando un “monstruo político” con poderes omnipotentes.
“Ojalá no nos suceda lo de Nicaragua en donde ni la iglesia se respeta. Están tirando la ciencia religiosa hacia el piso”, destacaba el político de la DC, quien no descartaba en el horizonte un posible “golpe técnico” a la mandataria con todo lo que estaba ocurriendo en el Partido que gobierna.