Por República18
La Iglesia Católica en Nicaragua vive una escalada represiva de persecución, hostigamiento y criminalización a sus religiosos. Este domingo la Policía Nacional detuvo sin justificación al sacerdote Oscar Benavidez, párroco de la Iglesia Espíritu Santo de Mulukukú, según denunció la Diócesis de Siuna en un comunicado.
Benavidez es el tercer sacerdote católico detenido por el brazo represor del régimen de Ortega y Murillo, sin contar a Monseñor Rolando Álvarez, Obispo de Matagalpa, que cumple 12 días retenido arbitrariamente en la Curia Episcopal de su Diócesis.
“Comunicamos a todos nuestros fieles católicos que en la tarde de hoy domingo 14 de agosto fue detenido el presbítero Oscar Benavidez párroco de la parroquia Espíritu Santo Mulukukú, desconocemos las causas o motivos de su detención, esperamos que las autoridades nos mantengan informados”, señala el comunicado.
A la vez, llamaron a la feligresía a continuar orando por los sacerdotes, especialmente por el sacerdote Oscar Benavidez.
Un informe rápido de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas (OACNUDH) señala que la nueva ola de represión del régimen contra la Iglesia Católica y sus miembros estaría violando la libertad de religión, que obliga a las autoridades a permitir actividades como el culto y las celebraciones religiosas, que actualmente estarían siendo obstaculizadas por la policía; así como la libertad de los fieles de escoger a sus dirigentes religiosos y sacerdotes, que estaría siendo violada al ser obligados varios de éstos a salir al exilio.
El primer sacerdote detenido fue por el régimen fue el presbítero Manuel Salvador García Rodríguez, de 57 años, acusado por la Fiscalía por presunta violencia en contra de Martha Candelaria Rivas Hernández, quien también fue procesada luego que se retractara de su testimonio en contra del religioso.