La secretaria general adjunta de la ONU para Asuntos Políticos y Construcción de la Paz advirtió este jueves que la situación actual en Ucrania es «extremadamente peligrosa» y llamó a todos los actores a actuar con mesura.
En una sesión de alto nivel del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre la situación en Ucrania, Rosemary DiCarlo, aseguró que las tensiones en Ucrania y sus alrededores son más altas que en cualquier otro momento desde 2014.
“Abundan las especulaciones y las acusaciones sobre un posible conflicto militar. Independientemente de lo que uno piense sobre la perspectiva de tal confrontación, la realidad es que la situación actual es extremadamente peligrosa”, dijo en videoconferencia desde Munich, Alemania.
DiCarlo recordó que los problemas que sustentan la crisis actual son “complejos y de larga data” y que vinculan el conflicto de ocho años en el este de Ucrania con cuestiones más amplias relacionadas con la arquitectura de seguridad de Europa.
“Estos problemas pueden y deben resolverse mediante la diplomacia y el pleno uso de los numerosos mecanismos y marcos regionales disponibles. Apoyamos todos estos esfuerzos, incluso a través de los buenos oficios del Secretario General”, agregó.
El embajador de Ucrania ante la ONU, Sergiy Kyslytsya, participante en la reunión pese a no ser miembro del Consejo de Seguridad por ser su país el tema a tratar, expresó el compromiso de Ucrania con una resolución pacífica del conflicto ruso-ucraniano a través de medios políticos y diplomáticos.
“Ucrania quiere paz, seguridad y estabilidad no sólo para sí mismo, sino también para toda Europa. Sin embargo, reitero que si Rusia elige escalar, Ucrania se defenderá”, acotó.
Kyslytsya conminó a Moscú a abandonar una estrategia basada en amenazas y uso de la fuerza contra la integridad territorial de Ucrania.
El diplomático ucraniano llamó la atención sobre la situación que amenaza el proceso de paz y la implementación de los Acuerdos de Minsk, en particular, sobre el llamado de los diputados rusos al presidente para que reconozca a los “militantes en Donbass”. Tal acción, opinó, contraviene las obligaciones que ha asumido Rusia como uno de los firmantes de los Acuerdos de Minsk.