Con el presidente Trump, el Departamento de Estado defiende la integridad de la ciudadanía estadounidense poniendo fin a las prácticas ilegales de turismo de maternidad. No se permite a ningún extranjero obtener un visado de visitante con el objetivo principal de que su hijo adquiera la nacionalidad estadounidense al dar a luz en Estados Unidos.
Una embajada de Estados Unidos en África occidental descubrió una sofisticada red de turismo de maternidad formada por más de 100 ciudadanos extranjeros que utilizaban documentos falsos y “facilitadores” de visados para obtener visados con el fin de conseguir la nacionalidad estadounidense para sus hijos. La desmantelamos, revocamos los visados de estos extranjeros y estamos coordinando con las autoridades locales para identificar y acabar de forma sistemática con cualquier operación similar.
En Europa, una embajada de Estados Unidos identificó más de 400 casos sospechosos de turismo de maternidad desde 2024. Los investigadores rastrearon el origen de estos casos hasta al menos seis empresas que asesoraban a los solicitantes sobre qué decir en la entrevista para el visado, les buscaban alojamiento en Estados Unidos y organizaban los planes para el parto. Desmantelamos la red, revocamos sus visados y prohibimos permanentemente a varios estafadores volver a viajar a Estados Unidos.
Una embajada de Estados Unidos en el norte de África revocó más de 100 visados a padres “turistas de parto” que venían a Estados Unidos principalmente para dar a luz y que sus hijos obtuvieran la nacionalidad estadounidense.
Los funcionarios consulares, en colaboración con las fuerzas del orden y utilizando análisis de datos, identificaron varias redes que abusaban del sistema y pusieron fin a esta práctica.
Un visado estadounidense es un privilegio, no un derecho. El Departamento de Estado está tomando medidas en todo el mundo para detener este abuso, desmantelar las redes de turismo de maternidad y exigir responsabilidades a quienes intenten defraudar nuestro sistema.