Muere líder indígena después de 3 años encarcelado injustamente en Nicaragua

Tomado de. infobae, X, agencias, Radio América.

Hace tres años, la dictadura Ortega-Murillo encarceló injustamente a Brooklyn Rivera. Desde entonces, las organizaciones defensoras de los derechos humanos, la Organización de las Naciones Unidas, la OEA, la CIDH, y el Gobierno de los Estados Unidos exigieron su liberación incondicional.

Ahora que Rivera se encuentra muerto, el régimen intenta ocultar su responsabilidad, por no responder a tiempo al llamado de liberación inmediata e incondicional de Rivera y de otros los presos políticos.

El Ministerio de Salud de Nicaragua informó el deceso del líder indígena y exdiputado Brooklyn Rivera Bryan, a los 73 años, a causa de complicaciones físicas y neurológicas derivadas de una afección bacteriana severa tras contraer COVID-19. Su legado es fundamental para la defensa de los derechos de los pueblos originarios.

Rivera se convierte en el séptimo preso político fallecido bajo custodia del Estado nicaragüense desde el inicio de la actual escalada represiva y en uno de los casos más emblemáticos de desaparición forzada denunciados por organismos de derechos humanos dentro y fuera del país.

Rivera murió apenas cuatro días después de que la dictadura rompiera casi tres años de silencio sobre el paradero y estado de salud del dirigente indígena.

El pasado 27 de mayo, el Ministerio de Salud divulgó un comunicado en el que admitió que Rivera se encontraba en condición crítica y sufría “edema cerebral asociado a una lesión neurológica severa”, además de insuficiencia respiratoria y falla renal aguda.

Organizaciones de Derechos Humanos condenaron enérgicamente la muerte en manos de la dictadura del líder histórico de Yatama, Brooklyn Rivera Bryan.

Los responsables que llevaron a la muerte del diputado indígena deberán rendir cuentas penalmente. Los crímenes de lesa humanidad no van a quedar impunes”, afirmó la organización Calidh en un pronunciamiento público.

La muerte de Rivera ocurre después de más de 970 días de detención arbitraria, desaparición forzada y aislamiento. Su caso fue denunciado reiteradamente ante organismos internacionales, incluyendo la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, expertos de Naciones Unidas y diversas organizaciones indígenas.

Estados Unidos exigió el viernes pasado la liberación inmediata del líder indígena miskito Brooklyn Rivera y condenó el trato que ha recibido bajo custodia del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, calificándolo como un caso de “represión, violencia e inhumanidad” que resulta “abominable”. reza el comunicado.

La reacción oficial de Washington ocurrió después de que la dictadura nicaragüense divulgara un segundo reporte médico sobre el estado de salud del fundador del partido indígena YATAMA, quien permanece encarcelado desde septiembre de 2023 sin que su familia, abogados o médicos independientes hayan tenido acceso a verificar de manera autónoma su condición física.