En el Valle de Sulaco hace cinco meses cuentan con el servicio ininterrumpido de irrigación de 1,863 manzanas de tierra productiva gracias al Programa de Desarrollo Agrícola de Bajo Riego (PDABR) financiado por el BCIE.
Rubenia Banegas junto a sus dos hijos, de 12 y 17 años, viven en el Valle de Sulaco, ubicado en el extremo sur del departamento de Yoro en Honduras, una zona conocida como “el lugar de las
codornices”, alberga comunidades indígenas y mestizas que en su gran mayoría se dedican a la agricultura y que, desafortunadamente, no alcanzaban su máximo potencial productivo debido a
la dependencia total de la época lluviosa para poder obtener cosechas en sus parcelas.
El principal problema era la falta de un sistema de riego a gran escala, que afectaba a unos 550 productores quienes, desde hace cinco meses, cuentan con una solución definitiva con la habilitación
un sistema de riego en la presa Tascalapa, en Sulaco, que provee a la comunidad del vital líquido de forma permanente y con un bajo costo operativo, y así de esta forma poder producir durante todo
el año en sus parcelas.
“Ahora podré producir durante todo elaño en mi parcela para la seguridad alimentaria e ingresos a mi familia, gracias al nuevo sistema de riego. Antes sembrábamos a la misericordia del cielo, esperando el invierno por temor a perder la cosecha porque no teníamos agua”, relata Rubenia, quien cuenta con una propiedad de tres manzanas sembradas con maíz, gracias al nuevo sistema de riego instalado en su
parcela como parte del Programa de Desarrollo Agrícola Bajo Riego (PDABR), financiado por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) con una inversión en Sulaco de 339.2 millones de lempiras (aproximadamente US$14.3 millones).
El acceso a agua para riego de forma permanente beneficia actualmente a los productores del municipio de Sulaco, Yoro; y permite la irrigación de 1,863manzanas de tierra productiva mediante tres(3) subproyectos de riego, el subproyecto Maralito, Subproyecto Tascalapa y subproyecto Siguapa, nombrados así por la fuente de agua que los abastece. “Ya casi son 400 manzanas las que están siendo cultivadas y día a día se suman más productores a este megaproyecto de riego”, comenta Rubenia, representando la emoción de la localidad.
El programa, además de promover la instalación de sistemas de riego por goteo, que complementan el riego por gravedad, permiten asegurar el vital elemento a Rubenia y los demás beneficiarios del proyecto, a quienes también se les ha brindado asistencia técnica y capacitación continua en prácticas de manejo del agua a nivel de parcela, con el objetivo de lograr una alta eficiencia de riego y una productividad óptima, así como la diversificación de sus cultivos.
“Cuando nos contaron del programa, nos emocionamos y ni cuando se pausó por los huracanes Eta e Iota, dejamos de creer. Siempre confiamos en el Banco” concluye la feliz y agradecida productora, Rubenia Banegas. Mediante el programa se brinda apoyo para mejorar los ingresos familiares de los productores, así como también orientación en la producción y comercialización de los cultivos de las áreas de regadío, lo que será complementado con el apoyo en la elaboración y ejecución de planes
de producción anuales y acceso al crédito de parte de instituciones financieras.