- “La desaparición de una persona no representa únicamente su ausencia física para sus familiares y seres queridos, sino que constituye un hecho que marca profundamente a las comunidades y a la sociedad en su conjunto”
El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (CONADEH), en conjunto con el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), representantes del Ministerio Público y de la Secretaría de Seguridad sostuvieron hoy una reunión estratégica para coordinar acciones orientadas a la protección de personas desaparecidas y sus familiares, en Honduras.
La Comisionada Nacional de los Derechos Humanos, Blanca Izaguirre precisó que, en Honduras, la desaparición de personas constituye una crisis persistente que adopta múltiples manifestaciones, incluyendo la violencia, la migración forzada, la trata de personas y los conflictos sociales.
Bajo ese contexto, exhortó a la Secretaría de Seguridad, representada por el Viceministro Mesil Marín Aguilar y al Ministerio Público, representado por la Sub Directora de Fiscales María Tejeda Pineda, a sumarse interinstitucionalmente a las acciones de concientización y respuesta en el marco de esta problemática.
En septiembre de 2025, el CONADEH y CICR promovieron la campaña «La Ausencia Tiene Nombre» para sensibilizar a la ciudadanía y a los tomadores de decisiones sobre la urgencia de una respuesta estatal integral y articulada que visibilice la problemática de la desaparición de personas.
El CONADEH y diversas organizaciones en el país, han expresado la necesidad de fortalecer el marco legal nacional para garantizar mecanismos efectivos de búsqueda, protección y acompañamiento a los familiares, tomando como referencia estándares internacionales en materia de derechos humanos. En ese marco, consideran que es urgente la aprobación de la Ley de Protección Jurídica de Personas Desaparecidas y sus familiares.
Izaguirre exhortó a las autoridades hondureñas a dar respuestas inmediatas ante las constantes desapariciones de personas en el país, por diferentes causas y recordó que, “un minuto no es solo tiempo es la diferencia entre perder y encontrar a una persona”.
Indicó que la desaparición de una persona no representa únicamente su ausencia física para sus familiares y seres queridos, sino que constituye un hecho que marca profundamente a las comunidades y a la sociedad en su conjunto.
Agregó que la desaparición de personas conlleva sufrimiento y se constituye en una “grave violación de derechos humanos”.
La incertidumbre de desconocer el paradero de una persona y que no hay apoyo o respuesta por parte del Estado involucra la negación del derecho a saber, a buscar y el derecho a ser buscado, manifestó.
La defensora de los derechos humanos reiteró el compromiso del CONADEH de intervenir en los procesos de búsqueda a través del acompañamiento, orientación y seguimiento con los familiares de personas desaparecidas.
Si usted tiene un familiar, amigo, amiga o persona conocida que está desaparecida, puede acudir de manera inmediata a interponer su denuncia en cualquiera de nuestras oficinas, a nivel nacional, o bien comunicarse con nosotros a través de nuestros números de emergencia, donde nuestro personal estará disponible para atenderle las 24 horas del día, dijo Izaguirre.
La Comisionada Nacional de los Derechos Humanos garantizó que su denuncia será recibida y su caso atendido con el mayor respeto, dignidad y sensibilidad.
La falta de datos oficiales impide conocer la magnitud del problema sobre la desaparición de personas, sin embargo, los comités de familiares de personas migrantes desaparecidas estiman, en su base de datos, que hasta mediados del 2025 se reportaban alrededor de 890 casos, de los cuales, 814 corresponden a migrantes hondureños no localizados pertenecientes a unas 766 familias.
Por su parte, se estima que el Banco Forense registra alrededor de 1,872 perfiles genéticos de familias hondureñas en la búsqueda de sus seres queridos desaparecidos.
En agosto del 2024, se aprobó el Protocolo de Búsqueda de Personas Desaparecidas, herramienta que fue elaborada de forma interinstitucional, en la que participaron diversas instituciones estatales, gubernamentales y la colaboración del Comité Internacional de la Cruz Roja con importantes aportes, para estandarizar las actuaciones de los diferentes actores que intervienen en la búsqueda inmediata de personas desaparecidas