El Departamento de Justicia completó hoy la ejecución de una orden definitiva de decomiso de un avión de carga Boeing 747 fabricado en Estados Unidos, que perteneció anteriormente a Mahan Air, una aerolínea iraní que es objeto de sanciones y afiliada a la Fuerza Qods del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC-QF), una organización designada como organización terrorista extranjera (FTO).
El 11 de febrero, el Gobierno de Argentina transfirió la custodia física de la aeronave a Estados Unidos de conformidad con la orden definitiva de decomiso, que fue emitida por el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito de Columbia el día 3 de mayo de 2023, y que asigna todos los derechos, titularidad e intereses relativos a la aeronave a los Estados Unidos de América. El avión de carga Boeing 747 llegó al Distrito Sur de Florida, donde será preparado para su disposición.
“El avión confiscado, construido en Estados Unidos, fue transferido por una aerolínea iraní sancionada mediante una transacción que violó las leyes sobre control de exportaciones de Estados Unidos y benefició de manera directa al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, que es una organización terrorista designada”, señaló el fiscal general adjunto Matthew G. Olsen, de la División de Seguridad Nacional del Departamento de Justicia. “El Departamento de Justicia está determinado a garantizar que se apliquen plenamente las leyes estadounidenses para negar a actores estatales hostiles los medios para participar en actividades maliciosas que amenacen nuestra seguridad nacional”.
“Mahan Air, conocida por transportar armas y combatientes para el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica e Hizbulá, violó nuestras restricciones de exportación al vender esta aeronave a una aerolínea de carga venezolana. Ahora es propiedad del Gobierno de Estados Unidos”, expresó Matthew S. Axelrod, secretario adjunto [de Comercio] para Control de Exportaciones. “La llegada a Estados Unidos de este avión incautado es un ejemplo contundente de nuestros esfuerzos incesantes para impedir que Irán y sus agentes se sirvan de la tecnología estadounidense y se beneficien de esta”.
“La incautación por parte de Estados Unidos del avión de carga Boeing 747 concluye un proceso de más de 18 meses de planificación, coordinación y ejecución por parte del Gobierno de Estados Unidos y nuestros homólogos argentinos”, señaló el fiscal federal Markenzy Lapointe para el Distrito Sur de Florida. “Los actores maliciosos, tanto próximos como lejanos, saben ahora que Estados Unidos empleará todas las herramientas de las que dispone para hacer que rindan cuentas quienes violen nuestras leyes. La incautación exitosa del Boeing 747 subraya nuestro compromiso de prevenir la exportación ilegal de tecnologías estadounidenses y hacer cumplir las leyes de Estados Unidos sobre control de exportaciones”.
“Empleando un enfoque con participación de todo el Gobierno, hemos trabajado con nuestros socios internacionales para confiscar un avión transferido por entidades iraníes en violación de las sanciones y las leyes sobre control de exportaciones de Estados Unidos”, expresó Matthew M. Graves, fiscal de Estados Unidos para el Distrito de Columbia. “Los adversarios extranjeros, que procuran usar ilegalmente productos fabricados en Estados Unidos para conseguir sus objetivos, deben saber que el Gobierno de Estados Unidos trabajará con la comunidad internacional para que respondan por su conducta ilegal. Estados Unidos aprecia la colaboración de nuestros socios argentinos en el área judicial y de aplicación de la ley”.
“La transferencia de este avión a la custodia de Estados Unidos es el último paso de un largo proceso para llevar este caso a su justa conclusión”, indicó la directora ejecutiva adjunta Larissa L. Knapp de la División de Seguridad Nacional del FBI. “El FBI, junto con nuestro gobierno federal y socios internacionales, utilizó todas las herramientas bajo nuestras autoridades para hacer responder al gobierno iraní y sus afiliados por violar las leyes estadounidenses”.
El avión estuvo anteriormente detenido por la policía argentina. El 19 de julio de 2022, el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito de Columbia emitió una orden de incautación de la aeronave, que las autoridades argentinas acataron con celeridad. El 20 de octubre de 2022, en apoyo a la investigación penal en curso, Estados Unidos presentó una demanda civil de decomiso alegando que el traspaso de la aeronave por Mahan Air a la Empresa de Transporte Aéreocargo del Sur, S.A. (EMTRASUR), una aerolínea de carga venezolana y subsidiaria del Consorcio Venezolano de Industrias Aeronáuticas y Servicios Aéreos, S.A. (CONVIASA), una empresa venezolana propiedad del Estado [venezolano], violó las leyes de Estados Unidos sobre control de exportaciones. Según se alega, Mahan Air se encontraba sujeta a una orden de denegación temporal del Departamento de Comercio que prohibía, entre otras cosas, que Mahan Air participara en cualquier transacción relacionada con cualquier producto exportado desde Estados Unidos que estuviera sujeto a las Regulaciones de Administración de Exportaciones. La demanda alegaba además que la transferencia no autorizada de esta aeronave beneficiaba directamente a la IRGC-QF.
Según documentos judiciales, el capitán registrado de la aeronave era un excomandante del IRGC y accionista y miembro de la junta directiva de una segunda aerolínea iraní sancionada, Qeshm Fars Air, afiliada a la IRGC-QF. Las fuerzas policiales de Argentina también recuperaron una bitácora de vuelo de Mahan Air que documenta los vuelos que realizó la aeronave después del traspaso ilegal a EMTRASUR y confirmó violaciones adicionales de las leyes de Estados Unidos sobre control de exportaciones ocurridas entre febrero y mayo de 2022, cuando EMTRASUR reexportó la aeronave entre Caracas (Venezuela), Teherán (Irán) y Moscú (Rusia) sin autorización del Gobierno de Estados Unidos.
Este asunto está siendo investigado por la oficina regional en Miami de la Oficina de Industria y Seguridad del Departamento de Comercio y la Oficina Local del FBI en Miami.
El fiscal federal adjunto Rajbir Datta para el Distrito de Columbia, el fiscal federal adjunto Andy R. Camacho para el Distrito Sur de Florida y el abogado litigante Alexander Wharton de la Sección de Contrainteligencia y Control de Exportaciones de la División de Seguridad Nacional [del Departamento de Justicia de EE. UU.] están a cargo de gestionar la incautación y la investigación, con el apoyo del asistente legal especialista Brian Rickers y la asistente jurídica Jessica McCormick. El abogado litigante sénior John Beasley y el abogado litigante Jesse Ormsby de la Oficina de Asuntos Internacionales del Departamento de Justicia; el agente especial Adam Mastriani y el funcionario del equipo de trabajo Robert Cunniff de la Oficina Local del FBI en Miami; y Ricardo Hernández, agregado jurídico del FBI en Buenos Aires, brindaron importante asistencia en el trabajo con las autoridades argentinas, que tuvieron al frente al juez federal argentino Federico Villena y al Servicio de Alguaciles de Estados Unidos para gestionar los aspectos difíciles de logística y coordinación que implicó el traslado físico del avión Boeing de Argentina a Estados Unidos.