En un claro abuso de poder, el ministro de Finanzas, Cristhian Duarte, no ceja en su obsesiva intención de llevar a la cárcel al periodista Dagoberto Rodríguez.
Tras haber sido derrotado en primera instancia y luego en apelación, ahora recurre al abuso de los recursos legales al presentar un recurso de amparo contra resoluciones judiciales que no le favorecieron.
Duarte no busca justicia, busca venganza y silenciar la verdad. Lo que está en juego aquí no es solo la libertad de un periodista, sino el derecho del pueblo hondureño a estar informado.
Perseguir penalmente a quienes ejercen el periodismo crítico es una señal alarmante de autoritarismo y abuso de poder de este funcionario público y del gobierno que él representa.
Este no es un acto de legalidad, es una persecución política disfrazada de proceso judicial.
¡Exigimos el cese inmediato de esta persecución judicial y el respeto pleno a la libertad de prensa!