Nicolás Maduro, días atrás anunció la posibilidad de un “baño de sangre” si los partidarios oficialistas no garantizaban la victoria en los comicios del 28 de julio.
El Presidente del Consejo Nacional Electoral de Venezuela (CNE) la noche del 28 de julio, certificó como ganador a Maduro, con datos electorales que ellos inflaron en su propio centro de computo.

La oposición salió a las calles a protestar debido al fraude montado desde el CNE, y horas más tarde se cumplió el baño de sangre, y la guerra civil fratricida, profetizada por Nicolás Maduro.
En las redes sociales se puede confirmar la la muerte de una docena de venezolanos a manos de los policías y los colectivos armados violentos, organizados por el expresidente Hugo Chávez Frías.

Las víctimas protestaban por la fraudulenta reelección de Nicolás Maduro, al mismo tiempo reportan la existencia de unos 67 heridos y mas de cien detenidos.
Las autoridades militares de Venezuela cifran en 23 los militares heridos, algunos de ellos con piedras y objetos contusos.

Los jóvenes venezolanos que votaron contra Maduro, y que residen en barrios populares de Caracas, se lanzaron a la calle indignados por el robo de su voto y por el secuestro de su futuro.
María Corina Machado y Edmundo González aseguran que han ganado las elecciones presidenciales con 6,2 millones de votos, de acuerdo con el 73,2 % de las actas de votación.

De acuerdo con esa cantidad de actas el opositor Edmundo González Urrutia obtuvo 6,2 millones de votos y Nicolás Maduro, 2,7 millones.