Expertos de la ONU y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos han emitido una declaración conjunta en la que alertan de que las crecientes restricciones a las libertades de expresión, reunión pacífica y asociación en Nicaragua están llegando a un “punto crítico”.
“El Estado de Nicaragua debe cesar inmediatamente la persecución judicial a todas las voces críticas, liberar a las personas presas por motivos políticos y garantizar una investigación rápida, imparcial y exhaustiva sobre las denuncias de violaciones de los derechos humanos” dijeron.
Desde abril de 2018, Nicaragua adoptó una “estrategia de censura” y desarrolló un “claro patrón de represión del espacio cívico” en contra las voces disidentes aseguran en el comunicado.
Los expertos subrayan que el número de presos políticos se eleva a más de 200, muchos de las cuales se encuentran encerrados en condiciones insalubres, sin acceso a atención médica, sometidos a regímenes de confinamiento solitario y sin poder recibir visitas.