De la noche a la mañana, por orden del presidente Trump, el Departamento de Guerra inició la OPERACIÓN FURIA ÉPICA, la operación aérea más letal, más compleja y más precisa de la historia.
El régimen iraní tuvo su oportunidad, pero se negó a llegar a un acuerdo, y ahora sufre las consecuencias. Durante casi cincuenta años, Irán ha atacado y asesinado a estadounidenses, siempre buscando las armas más poderosas del mundo para impulsar su causa radical. Anoche, a diferencia de cualquier presidente anterior, el presidente Trump comenzó a lidiar con este cáncer.
No toleraremos misiles potentes dirigidos contra el pueblo estadounidense. Esos misiles serán destruidos, junto con la producción de misiles de Irán. La armada iraní será destruida. Y, como ha dicho el presidente Trump toda su vida, Irán nunca tendrá un arma nuclear.
Estados Unidos no inició este conflicto, pero lo terminaremos. Si matan o amenazan a estadounidenses en cualquier parte del mundo, como lo ha hecho Irán, los perseguiremos y los mataremos.
Nuestros guerreros son los mejores del mundo y están totalmente entregados a nuestros objetivos. Que la providencia de Dios los proteja en esta vital misión.