Por La Prensa Gráfica
Según el exfuncionario, sus investigaciones comprueban que Osiris Luna y Carlos Marroquin ingresaron a centros penales para reunirse con los líderes de los dos principales grupos criminales de El Salvador a quienes ofrecieron mejores condiciones carcelarias y dinero a cambio de reducir los asesinatos.
El exfiscal anticorrupción, Germán Arriaza, quien renunció en mayo pasado tras ser trasladado arbitrariamente a otra unidad, aseguró que el Gobierno del presidente Nayib Bukele cerró todas las investigaciones relacionadas al pacto con pandillas, según publica la agencia internacional de noticias Reuters.
La agencia asegura que Arriaza, durante su etapa como fiscal anticorrupción de la oficina del fiscal general, logró recopilar información documental y fotográfica que comprueba la participación del gobierno de Bukele en reuniones con cabecillas de la pandilla MS-13 y mara 18, en el año 2019.
Según la investigación publicada, estas negociaciones se realizaron con el objetivo de reducir los asesinatos y la ola de violencia que se vivía en El Salvador, además para ayudar a Nuevas Ideas a ganar las elecciones legislativas de febrero pasado.
Son las primeras declaraciones hechas por un exfuncionario de Gobierno que acusa directamente a la actual administración de haber participado en este tipo de conversaciones con grupos criminales.
Acusándoles por estas mismas acciones, El Departamento del Tesoro de Estados Unidos impuso sanciones contra el director de Centros Penales, Osiris Luna, y el director de Tejido Social, Carlos Marroquín, el 8 de diciembre.