Cinco años después de las manifestaciones del 11 de julio, los cubanos merecen un futuro mejor

El Secretario de Estado de Los Estados Unidos Marco Rubio destacó que hace cinco años, miles de cubanos salieron a las calles para exigir un futuro mejor para ellos y sus familias, buscando un cambio tras décadas de represión e incompetencia económica por parte del régimen comunista.

Fiel a su costumbre, el régimen respondió de forma despiadada, golpeando a manifestantes pacíficos en las calles y arrestando a miles de cubanos de a pie. Hasta el día de hoy, cientos de cubanos permanecen detenidos injustamente por el simple hecho de pedir derechos básicos, oportunidades y dignidad. Reiteramos nuestro llamado a la liberación inmediata de estos y de todos los presos políticos en Cuba.

El presidente Trump y yo queremos un futuro mejor para Cuba y su pueblo, que ha sufrido tanto. Tras décadas de represión y una muy mala gestión, la economía de Cuba va en picada, y su pueblo continúa sufriendo apagones, hambre y privaciones. Estados Unidos siempre ha apoyado al pueblo cubano con asistencia humanitaria y exportaciones de alimentos, medicinas y productos básicos.

En esta Administración, hemos ofrecido ayuda a Cuba, asistencia para la reconstrucción y la promesa de una nueva relación entre nuestros dos países, si el régimen solo acepta realizar reformas políticas y económicas que le den al país una oportunidad de prosperar.

Lamentablemente, el régimen y sus élites corruptas continúan rechazando cualquier esfuerzo de una reforma significativa, en cambio dando prioridad a la perpetuación de su propio control total sobre el pueblo cubano y su adhesión dogmática a su fracasada y moralmente corrupta ideología marxista.

Mientras el pueblo clama por reformas, los gobernantes supremos comunistas de Cuba continúan consolidando el control económico, robando y escondiendo en el extranjero los pocos recursos que quedan, y culpando a otros de sus fracasos. Continúan aliándose con los enemigos de Estados Unidos, lo que representa una grave amenaza a la seguridad nacional de nuestra nación albergando fuerzas militares extranjeras hostiles, operaciones de inteligencia, terrorismo y otras a menos de 100 millas de nuestra patria y apoyando peligrosas redes subversivas y terroristas dentro de los propios Estados Unidos.

Estados Unidos continuará utilizando todos los mecanismos a nuestra disposición tanto para abordar las amenazas a la seguridad nacional que representa el régimen comunista cubano, como para impulsar las reformas económicas y políticas que le den a Cuba un futuro mejor. Los líderes de Cuba sencillamente deben elegir comprometerse con reformas reales, con la paz y con la prosperidad, antes de que sea demasiado tarde.