El Secretario de Estado de Los Estados Unidos Marco Rubio destacó que hace cinco años, miles de cubanos salieron a las calles para exigir un futuro mejor para ellos y sus familias, buscando un cambio tras décadas de represión e incompetencia económica por parte del régimen comunista.

Fiel a su costumbre, el régimen respondió de forma despiadada, golpeando a manifestantes pacíficos en las calles y arrestando a miles de cubanos de a pie. Hasta el día de hoy, cientos de cubanos permanecen detenidos injustamente por el simple hecho de pedir derechos básicos, oportunidades y dignidad. Reiteramos nuestro llamado a la liberación inmediata de estos y de todos los presos políticos en Cuba.
El presidente Trump y yo queremos un futuro mejor para Cuba y su pueblo, que ha sufrido tanto. Tras décadas de represión y una muy mala gestión, la economía de Cuba va en picada, y su pueblo continúa sufriendo apagones, hambre y privaciones. Estados Unidos siempre ha apoyado al pueblo cubano con asistencia humanitaria y exportaciones de alimentos, medicinas y productos básicos.
En esta Administración, hemos ofrecido ayuda a Cuba, asistencia para la reconstrucción y la promesa de una nueva relación entre nuestros dos países, si el régimen solo acepta realizar reformas políticas y económicas que le den al país una oportunidad de prosperar.
Lamentablemente, el régimen y sus élites corruptas continúan rechazando cualquier esfuerzo de una reforma significativa, en cambio dando prioridad a la perpetuación de su propio control total sobre el pueblo cubano y su adhesión dogmática a su fracasada y moralmente corrupta ideología marxista.
Mientras el pueblo clama por reformas, los gobernantes supremos comunistas de Cuba continúan consolidando el control económico, robando y escondiendo en el extranjero los pocos recursos que quedan, y culpando a otros de sus fracasos. Continúan aliándose con los enemigos de Estados Unidos, lo que representa una grave amenaza a la seguridad nacional de nuestra nación albergando fuerzas militares extranjeras hostiles, operaciones de inteligencia, terrorismo y otras a menos de 100 millas de nuestra patria y apoyando peligrosas redes subversivas y terroristas dentro de los propios Estados Unidos.
Estados Unidos continuará utilizando todos los mecanismos a nuestra disposición tanto para abordar las amenazas a la seguridad nacional que representa el régimen comunista cubano, como para impulsar las reformas económicas y políticas que le den a Cuba un futuro mejor. Los líderes de Cuba sencillamente deben elegir comprometerse con reformas reales, con la paz y con la prosperidad, antes de que sea demasiado tarde.