El mayor problema de Honduras ya no es descubrir la corrupción, sino la incapacidad del Estado para castigarla señala un comunicado posteado por la oficina anticorrupción
En el Día Nacional de la Integridad y la Lucha Contra la Corrupción, el país tiene poco que celebrar y mucho que reflexionar. revela el documento.
Durante más de una década, el Consejo Nacional Anticorrupción ha investigado, documentado y denunciado esquemas de corrupción que involucran miles de millones de lempiras.
Sin embargo, gran parte de estos casos continúan atrapados entre la indiferencia institucional, la lentitud procesal y la ausencia de resultados concretos.
Mientras la ciudadanía exige acciones, estos y otros casos emblemáticos presentados por el CNA siguen esperando respuesta por parte del Ministerio Público:
- Caso «Narcopolítca» / Gobierno de Porfirio Lobo Sosa: fondos del narcotráfico lavados mediante contratos de obras públicas en SOPTRAVI, otorgados a empresas vinculadas al cartel Los Cachiros a cambio de financiar campañas políticas en Honduras.
- Caso «Desvío de la ayuda social» / Gobierno de Porfirio Lobo Sosa: fondos privenientes del PANI para programas de ayuda social fueron destinados irregularmente por Casa Presidencial para seguridad del mandatario.
- Caso «La nueva década perdida» / Gobierno de Juan Orlando Hernández: millones de lempiras de la Tasa de Seguridad Poblacional recaudados para combatir la inseguridad fueron manejados con opacidad y despilfarrados en lujos, eventos, donaciones y compras injustificadas.
- Caso «El Congreso de la opacidad y los excesos» / Presidencia de Luis Redondo: manejo discrecional de más de L 314 millones en subsidios y subvenciones, sin una base legal clara y con escasa rendición de cuentas por parte de diputados que no justificaron públicamente el uso de los fondos recibidos.
- Caso «La publicidad y propaganda de la corrupción» / Gobierno de Xiomara Castro: más de L 600 millones fueron ejecutados en publicidad y propaganda por la Secretaría de Planificación Estratégica entre 2022 y 2024, a través de contrataciones directas sin documentación completa y con fondos provenientes de préstamos y partidas de contingencia destinadas a otros fines.
Desde 2014, el CNA ha auditado a todos los gobiernos sin distinción de colores políticos, sin privilegios y sin excepciones; porque no solo se trata del perjuicio económico, sino también de la pérdida de confianza y el debilitamiento de las instituciones.
En un país donde la corrupción sigue encontrando refugio en la impunidad, la integridad continúa siendo una deuda pendiente del Estado de Honduras.