Estados Unidos mantiene su compromiso de proteger a nuestra nación, al pueblo estadounidense y a nuestro hemisferio, deteniendo las campañas de violencia y terror perpetradas por cárteles internacionales y organizaciones transnacionales.
Hoy, el Departamento de Estado anuncia la designación del Tren de Aragua (TdA), Mara Salvatrucha (MS-13), Cártel de Sinaloa, Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), Cártel del Noreste (CDN), La Nueva Familia Michoacana (LNFM), Cártel de Golfo (CDG) y Cárteles Unidos (CU) como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO) y Terroristas Globales Especialmente Designados. (ODS).
TdA es una organización transnacional originaria de Venezuela con células en Colombia, Perú y Chile, y con presencia esporádica reportada en Ecuador, Bolivia y Brasil. Este brutal grupo criminal ha perpetrado secuestros, extorsionado a empresas, sobornado a funcionarios públicos, autorizado a sus miembros a atacar y asesinar a agentes de la ley estadounidenses y asesinado a un líder de la oposición venezolana.
MS-13 es una organización transnacional originaria de Los Ángeles que se extendió a Centroamérica a medida que sus miembros eran deportados desde Estados Unidos. MS-13 recluta, organiza y propaga la violencia activamente en varios países, principalmente en Centroamérica y Norteamérica, incluyendo El Salvador, Honduras, Guatemala, México y Estados Unidos. Ha perpetrado numerosos ataques violentos, como asesinatos y el uso de artefactos explosivos improvisados y drones, contra funcionarios e instalaciones del gobierno salvadoreño. Además, MS-13 utiliza la violencia pública para intimidar a la población civil, obtener y controlar territorio y manipular el proceso electoral en El Salvador.
El Cártel de Sinaloa es una organización transnacional con sede en Sinaloa, México. Es uno de los cárteles de la droga más poderosos del mundo y uno de los mayores productores y traficantes de fentanilo y otras drogas ilícitas hacia Estados Unidos. El Cártel de Sinaloa ha recurrido a la violencia para asesinar, secuestrar e intimidar a civiles, funcionarios gubernamentales y periodistas.
El CJNG es una organización transnacional con presencia en casi todo México. Además del tráfico de fentanilo, se dedica a la extorsión, el tráfico de migrantes, el robo de petróleo y minerales, y el tráfico de armas. El grupo tiene contactos en toda América, así como en Australia, China y el sudeste asiático. El CJNG ha perpetrado actos de violencia intimidatoria, incluyendo ataques contra militares y policías mexicanos con armamento militar, el uso de drones para lanzar explosivos contra las fuerzas del orden mexicanas y asesinatos o intentos de asesinato de funcionarios mexicanos.
CDN, anteriormente conocida como Los Zetas, es una organización transnacional con sede en el noreste de México involucrada en el narcotráfico, el secuestro, la extorsión, el tráfico de personas y otras actividades ilícitas. CDN utiliza la violencia para ejercer su control criminal, incluyendo ataques contra funcionarios del gobierno mexicano.
LNFM es la sucesora de La Familia Michoacana, una violenta organización transnacional con base en el estado costero de Michoacán, en el Pacífico, y operaciones en los estados mexicanos de Guerrero, Morelos y México. Además del narcotráfico, el secuestro y la extorsión, LNFM ataca a funcionarios gubernamentales y utiliza la violencia, incluyendo ataques con drones y explosivos, para ejercer su control criminal y aterrorizar a las comunidades.
CDG es una organización transnacional violenta con base en el noreste de México, involucrada en el narcotráfico, el secuestro, la extorsión, el tráfico de personas y otras actividades ilícitas. CDG emplea la violencia, incluyendo asesinatos de civiles y funcionarios gubernamentales, para intimidar a la población y controlar el territorio.
CU es una organización transnacional violenta que se formó a partir de una alianza de varios cárteles y otros grupos en Michoacán, México. Desde su formación, CU ha participado en actividades violentas que han provocado numerosas bajas entre civiles, militares y agentes del orden.
Las designaciones como organizaciones terroristas exponen y aíslan a entidades e individuos, negándoles el acceso al sistema financiero estadounidense y a los recursos necesarios para perpetrar atentados. Como resultado de las medidas adoptadas hoy, todos los bienes e intereses patrimoniales de las personas designadas que se encuentren en Estados Unidos o que estén en posesión o bajo el control de un ciudadano estadounidense quedan bloqueados, y los ciudadanos estadounidenses tienen prohibido, en general, realizar transacciones con ellas. Además, estas designaciones pueden facilitar las acciones policiales de otras agencias y organismos gubernamentales estadounidenses.