Todos los modelos europeos y estadounidenses (ECMWF, ECNS, GFS) apuntan a la formación de un potente huracán en la región.
Ya se había advertido sobre esta posibilidad de huracán con anticipación.
Según los últimos reportes de la NOAA y otros modelos meteorológicos:
Entre la última semana de octubre, podría desarrollarse un sistema ciclónico de intensidad moderada a fuerte en el istmo centroamericano, originado por una onda tropical que avanzará sobre el Caribe centro-sur.
El impacto directo sería en Nicaragua, Honduras y Belice, y de forma indirecta en Guatemala, El Salvador, sur de México y Costa Rica.
Los modelos ECMWF, GFS y ECNS coinciden en que este sistema podría intensificarse rápidamente, alcanzando incluso categorías altas, con vientos y lluvias extremadamente peligrosos