Por. Semma Julissa Villanueva
El Desmantelamiento de Pruebas: Mientras los depurados regresan, los expedientes que los vinculaban con el narcotráfico y el caso del Zar Antidrogas Arístides González parecen haberse «extraviado» o debilitado, impidiendo que el Ministerio Público presente requerimientos penales sólidos.
A 16 años del asesinato del Zar Antidrogas, Arístides González, el sistema premia a quienes debieron ser castigados. La impunidad no solo es silencio, hoy está normalizada.
Es indignante mientras El Zar Antidrogas Arístides González murió a manos de una estructura policial criminal, las autoridades policiales anteriores y actuales facilitan el retorno de oficiales cuestionados, argumentando «violación de derechos» a los depurados. Y los derechos de las víctimas?
La justicia en Honduras es un círculo vicioso donde el crimen organizado siempre recupera su uniforme. Realmente se necesita una verdadera limpieza, no un reciclaje de la corrupción! Es importante referir que oficiales que fueron señalados, suspendidos o retirados por sus oscuros vínculos o por su incapacidad para justificar sus patrimonios, están siendo reintegrados con honores, ascensos y salarios retroactivos.
Es una bofetada a la memoria del «Zar Antidrogas “Impunidad Reciclada” Mientras los verdugos de Arístides González siguen sin castigo, el sistema premia a quienes debieron ser investigados penalmente, devolviéndoles el uniforme y el poder como si nada hubiera pasado.
La Institucionalidad continúa Secuestrada con la reincorporación masiva de agentes cuestionados y confirma que la policía nunca dejó de estar capturada por los mismos intereses que planificaron aquel crimen en 2009.
Por lo anterior:
A la Secretaría de Seguridad, al Congreso Nacional @TommyZambranoM al Pueblo Hondureño:
Como Ex Viceministra de Seguridad y ciudadana manifestó mi absoluta indignación y rechazo ante la presencia de personal policial con antecedentes delictivos y nexos con el crimen organizado El reciente nombramiento del comisionado Rigoberto Oseguera como Director general de la @PoliciaHonduras por la administración del Presidente @Papialaordenh Nasry Asfura ocurre en un contexto de retroceso para la seguridad , siendo inaceptable que:
•La Impunidad se Perpetúe: Han pasado 16 años desde el asesinato del General Julián Arístides González y el caso sigue sin resolverse. El asesinato fue una conspiración del narcotráfico ejecutada por policías con armas de reglamento.
•Se Premie a los Cuestionados: La supuesta depuración policial ha fracasado. Bajo el argumento de violaciones al debido proceso, se ha permitido el ascenso de oficiales cuestionadoscon vínculos previos al crimen organizado, avalados incluso por el Congreso Nacional.
•Se pueda debilitar el Erario Público: El Estado enfrenta más de 18,000 demandas por despidos presuntamente irregulares, con embargos que alcanzan los 4,000 millones de lempiras. El retorno del 85% de los depurados desde el gobierno pasado no es un acto de justicia, sino un premio a la opacidad, por lo que se debe investigar estos hechos
Ante lo anterior creo a sugerencia que es requerido :
1Auditoría Inmediata: Revisión exhaustiva de los expedientes de cada oficial reintegrado y ascendido bajo sospecha de vínculos criminales.
2Justicia para el Zar: El Ministerio Público debe presentar requerimientos fiscales contra los autores materiales e intelectuales identificados en los informes policiales ocultados desde 2009.
3Transparencia en el Gasto: Que se investigue por qué los recursos destinados a salud o educación han sido desviados para pagar indemnizaciones a policías que fallaron sus pruebas de confianza.
Respetusamente a las nuevas autoridades de la Secretaría de Seguridad no permitamos que el uniforme que debe protegernos siga siendo usado por quienes vendieron la vida de un hombre íntegro.
¡La impunidad es complicidad!