Después de leer el mensaje del expresidente Zelaya el verdadero poder detrás de este gobierno, el destructor de la democracia, de Honduras y de la verdad solo queda clara una cosa: están desesperados. Saben que ya perdieron.
En ese mismo mensaje reconocen la derrota de su candidata. Pero no es usted, expresidente Zelaya, quien va a decidir quién será el próximo presidente.
Eso lo decidió el pueblo hondureño el 30 de noviembre, votando masivamente y respaldando a Tito Asfura. Exigimos respeto al Consejo Nacional Electoral: que haga su trabajo, que realice el escrutinio especial, que coteje acta por acta y que emita la declaratoria correspondiente.
Esperamos que los hermanos del Partido Liberal no se presten al juego de Mel Zelaya. Porque lo único que él busca es incendiar el país, provocar ingobernabilidad y negociar impunidad para los suyos. Y el Partido Nacional no va a negociar impunidad con nadie. El 27 de enero es el último día de su mandato.
Tienen que entregar el poder. Honduras, el pueblo y la comunidad internacional no permitirán que se queden un día más. Querer anular la elección es favorecer al familión.
Pero Honduras habló fuerte y claro: Libre, nunca más.
El pueblo no los quiere ni un día más en el poder. Honduras, pueblo hondureño: no vamos a permitir que nos arrebaten la democracia ni que destruyan el país quienes ya demostraron lo que son durante estos cuatro años de radicalismo.