Reestructuración penitenciaria, medida valiente y decisiva en reducción de violencia

La reestructuración del sistema penitenciario, que comenzó con el traslado de reos de alta peligrosidad a las nuevas cárceles de máxima seguridad, ha contribuido a bajar los homicidios y la criminalidad, y ha permitido salvaguardar y proteger la vida de los hondureños.

Haciendo efectiva su promesa de entablar una lucha frontal y sin descanso contra las organizaciones criminales, el Gobierno del presidente Juan Orlando Hernández enfrentó los problemas existentes dentro de un sistema penitenciario que estaba en condiciones precarias, mediante la modernización y reestructuración de centros penales haciéndolos idóneos para el cumplimiento de la ley.

“Los resultados nos dieron la razón. Las disminuciones más grandes en homicidios y criminalidad fueron en el año (2016) que cerramos centros penales y creamos las cárceles de máxima seguridad, casi 30% de reducción”, dijo el presidente Juan Orlando Hernández, al recordar los avances alcanzados en su mandato en temas de seguridad, en particular en el sistema penitenciario.

Es importante decir que desde que el mandatario asumió la presidencia del Congreso Nacional, en el año 2010, afirmó su compromiso en la lucha contra el crimen organizado, contemplando proteger y salvaguardar la mayor cantidad de vidas en el país.

“Le encomendamos ese trabajo de la construcción de los centros penales nuevos, al en ese entonces viceministro (de Seguridad) Luis Suazo, quien ahora es secretario del Gabinete de Defensa y Seguridad”, recordó Hernández.

“Sabíamos que no era fácil, debíamos planificar y buscar una reforma sostenida al sistema penitenciario, construir las cárceles de máxima seguridad solamente era un paso pero requeríamos de mucho más”, analizó el jefe del Poder Ejecutivo.

Hernández añadió que gracias al compromiso y cero tolerancia al crimen organizado “logramos reducir la tasa de homicidios en un 58 %, pasando de 86,5 homicidios por cada 100.000 habitantes a 37″.

Las estrategias de seguridad impulsadas por Hernández lograron, desde 2012 hasta 2020, salvar más de 77.405 vidas, una cifra que «podemos comparar por ejemplo con las 58.000 fatalidades que Estados Unidos sufrió en la guerra de Vietnam que duró 20 años», puntualizó el mandatario.

Desde su gestión como diputado y presidente del Congreso Nacional, el gobernante ha impulsado iniciativas para fortalecer la seguridad del país, que incluyen la ley de extradición, la Ley de Extinción de Dominio y la Tasa de Seguridad, entre otras.

Un momento desafiante

Por su parte, el secretario del Gabinete de Defensa y Seguridad, Luis Suazo, calificó la transición del sistema penitenciario nacional como ‘un momento desafiante’, puesto a que los grupos del crimen organizado manejaban los centros penales a su antojo.

“Fue un momento desafiante. Mi primera visita fue a la cárcel de Gracias (Lempira) y, al llegar, la persona encargada del portón me consultó si entraría a la zona de prisión, a lo que yo respondí que sí”, relató.

“El tipo fue, tocó el portón, vino alguien de adentro (de la zona de reos), le dijeron que yo quería entrar; luego la persona entró al patio a consultar si podía ingresar y fue de ahí mismo de donde trajeron la llave del portón”, continuó.

“Luego de eso me abrieron la puerta y quien lo hizo me dijo: ‘No se preocupe, que dieron orden de no hacerle nada’. Esa era la historia de nuestros centros penitenciarios en todas partes”, resumió Suazo.

Asimismo, el funcionario explicó que para garantizar la eficacia en la planificación y reestructuración del sistema penitenciario hondureño “visitamos 48 cárceles diferentes en la región para aprender y sacar las mejores prácticas para nuestras cárceles”.