El Gobierno de la República activó una serie de acciones orientadas a proteger la producción nacional y contribuir a la seguridad alimentaria, ante los pronósticos de reducción de lluvias y su impacto en el sector agrícola, informó el titular de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), Moisés Abraham Molina.
El funcionario explicó que, como parte de la respuesta inmediata y en coordinación con la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), la SAG inició la socialización de recomendaciones técnicas de siembra en los departamentos de Choluteca, Olancho, El Paraíso y La Paz, priorizando el cultivo de frijol por su ciclo corto y alta demanda en el país.
En ese contexto, Molina aclaró que no existe la categoría de “Niño Godzilla” u otros términos similares, y que los análisis climáticos actuales apuntan a un comportamiento moderado del fenómeno de El Niño.
Para este año, se proyecta una producción de 3.8 millones de quintales de frijol frente a una demanda estimada de 3.6 millones, lo que permitiría asegurar el abastecimiento interno de este grano básico.
En apoyo a los productores, el Instituto Hondureño de Mercadeo Agrícola (IHMA) establecerá un precio de garantía de 2,000 lempiras por quintal de frijol, con el objetivo de brindar estabilidad al mercado y condiciones justas de comercialización.
De forma paralela, el Gobierno impulsa un plan de rehabilitación de sistemas de riego en Yoro, Comayagua y El Paraíso, así como en otras zonas productivas, con el fin de optimizar el uso del agua y fortalecer la sostenibilidad de los cultivos ante condiciones climáticas adversas.
Asimismo, se implementarán intervenciones de carácter preventivo dirigidas a las familias productoras que resulten afectadas, con el propósito de mitigar el impacto de la reducción de lluvias y evitar pérdidas significativas en sus cosechas.
Como parte de las medidas estructurales, se analiza en el Congreso Nacional la implementación de un seguro agrícola a través del Banco Nacional de Desarrollo Agrícola (Banadesa), mediante el cual el Estado asumiría el 80 % del costo, facilitando el acceso a mecanismos de protección frente a riesgos climáticos.
Además, el Programa de Incentivos a la Producción, anteriormente denominado “bonos”, será entregado de manera focalizada a productores en zonas con mayor afectación climática, con el fin de fortalecer sus capacidades productivas y dinamizar la economía rural.
El productor de granos básicos, Juan Valladares, expresó que “estamos optimistas, porque el agro es nuestro patrimonio y debemos seguir desarrollándolo; tenemos el potencial para ser autosuficientes en la producción de frijol”.
El Gobierno reafirma su compromiso de responder de manera oportuna ante la reducción de lluvias, mediante acciones concretas orientadas a sostener la producción agrícola y proteger a las familias del campo hondureño.