Tomado de. VOA (Voz de América)
Un hombre de Oklahoma que mató a una niña de 10 años como parte de una fantasía caníbal murió por inyección letal el jueves, en la que fue la 25ta y última ejecución del año en el país.
Kevin Ray Underwood fue declarado muerto a las 10:14 de la mañana en la Penitenciaría del Estado de Oklahoma en McAlester. Fue la cuarta ejecución del año en Oklahoma, y ocurrió en el 45to cumpleaños de Underwood.
Oklahoma utiliza un proceso de inyección letal de tres fármacos que comienza con el sedante midazolam, seguido de un segundo fármaco que paraliza al recluso y un tercero que detiene su corazón.
Atado a una camilla dentro de la cámara de ejecución, Underwood se disculpó con la familia de Jamie y con su propia familia “por todas las cosas terribles que hice”.
“La decisión de ejecutarme en mi cumpleaños y seis días antes de Navidad fue algo innecesariamente cruel de hacerle a mi familia”, dijo Underwood, “pero estoy muy arrepentido por lo que hice y desearía poder retractarme”.
Underwood miró a los miembros de su equipo legal y a su familia, incluida su madre, cuando comenzó la ejecución a las 10:04 de la mañana. Su respiración se entrecortó ligeramente y sus ojos se cerraron unos minutos después. Un médico entró en la cámara de ejecución a las 10:09 de la mañana, lo sacudió unas cuantas veces y lo declaró inconsciente. Fue declarado muerto cinco minutos después.