Congresistas de EUA piden al Departamento de Estado proteger intereses estadounidenses de la expropiación en Honduras

Un grupo de congresistas en los Estados Unidos, envió una carta al Secretario del Departamento de Estado, Anthony Blinken, en la cual expusieron su preocupación por los “acontecimientos en Honduras que plantean un riesgo creciente de inestabilidad en la región”.

La preocupación de los funcionarios norteamericanos se “derivan de las recientes acciones de la presidenta, Xiomara Castro de tomas decisiones políticas que efectivamente nacionalizan inversión estadounidense en el país” como las medidas tomadas para la eliminar las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDE), amenazando las inversiones estadounidenses.

La carta fue dirigida al Secretario del Departamento de Estado, Anthony Blinken y a Katherine Tai
Representante Comercial de los EE.UU.

Aqui el documento completo

Les escribimos en relación con nuestra preocupación por los recientes acontecimientos en Honduras que, plantean un riesgo creciente de inestabilidad en la región. En concreto, les pedimos que protejan los
intereses y las inversiones estadounidenses de la expropiación en Honduras. Es fundamental defender y
hacer cumplir el Estado de Derecho, tal y como exige el Tratado de Libre Comercio entre la República
Dominicana, Centroamérica y los Estados Unidos (CAFTA-DR), incluyendo a través de las protecciones
a los inversionistas en los tratados como el proceso de Solución de Controversias entre Inversores y
Estados (ISDS, por sus siglas en inglés).
Nuestras preocupaciones se derivan de las recientes acciones de la presidenta hondureña Xiomara
Castro de tomar decisiones políticas que efectivamente nacionalizan la inversión estadounidense en el
país. La administración del Presidente Castro ha tomado medidas para eliminar las Zonas de Desarrollo
Económico y Empleo (ZEDEs) hondureñas, amenazando las inversiones estadounidenses y violando la
garantía de estabilidad jurídica de 50 años bajo el CAFTA-DR. Un ejemplo son las acciones dirigidas
directamente a las considerables inversiones realizadas por Honduras Próspera, una empresa
estadounidense. Permitir una expropiación injusta no sólo viola principios jurídicos de larga data en el
corto plazo, sino que también es probable que frene cualquier otra inversión empresarial estadounidense
en Honduras. De hecho, como el mundo está observando, la falta de protección de los intereses de
EE.UU. en este caso puede envalentonar a otras entidades extranjeras a atacar las inversiones
estadounidenses.


Socavar la inversión del sector privado estadounidense tendrá efectos negativos significativos y
duraderos para el pueblo hondureño. En los últimos años, Honduras se ha enfrentado tanto a la
destrucción causada por los huracanes Eta e Iota, de categoría 4, así como al impacto de la pandemia
del COVID-19. Mientras los hondureños trabajan en la reconstrucción de sus hogares, asegurar una
inversión estadounidense estable permitirá a los hondureños contar con un entorno de trabajo justo que
ofrezca buenas oportunidades económicas, educativas, sanitarias, laborales y de vivienda. Mejores
oportunidades en Honduras ayudan a reducir las presiones que llevan a los ciudadanos a la migración
irregular.


La inversión sostenida de EE.UU. en Honduras es de gran interés para nuestra seguridad nacional. Tras
romper la alianza de Honduras con Taiwán y establecer lazos diplomáticos con China, la presidenta
Castro viajó recientemente a China para reunirse con el Presidente Xi Jinping «para planificar
conjuntamente el desarrollo futuro» e inaugurar la embajada de Honduras en Beijing.

La promesa de la inversión china es tanto una poderosa motivación para el Presidente Castro como una creciente preocupación para la estabilidad global en la región. Preservar y fomentar la inversión y el compromiso de Estados Unidos en Honduras es fundamental para nuestra seguridad nacional.

Las protecciones a los inversionistas estadounidenses en este caso promueven nuestros valores
compartidos. Próspera está trayendo desarrollo, inversión, empleo y seguridad a Honduras sin coste alguno para los trabajadores o consumidores estadounidenses.

De hecho, las empresas están tratando de trasladarse a Próspera desde China y otros lugares más distantes. Los efectos que resulten de este traslado crearán mayores oportunidades para los trabajadores y consumidores estadounidenses.

En consecuencia, las protecciones a los inversionistas estadounidenses en este caso son plenamente
coherentes con la visión que subyace en la Alianza para Centroamérica de la Administración Biden. Le
instamos a implementar la voluntad del Congreso y hacer cumplir las protecciones de larga data a los
inversionistas, contempladas en los acuerdos comerciales, ayudándoles a las empresas
estadounidenses como Próspera a negociar y lograr una solución equitativa que beneficie a Honduras y
a los Estados Unidos de América por igual.

Los congresistas que enviaron la misiva son Steven Horsford, James E. Clyburn, Debbie Wasserman Schultz, Frederica S. Wilson, Yvette D. Clarke, Joyce Beatty y Gregory W. Meeks y Byron Donalds Maria Elvira Salazar, Bill Hagerty, y otros.