El secretario del Congreso Nacional, Carlos Zelaya Rosales, denunció que al menos unos cien diputados recibieron llamadas de la Embajada norteamericana para que no se aprobaran leyes como la del sector energético y la que regiría el Consejo Nacional de Defensa.
Zelaya Rosales hizo los señalamientos para acompañar al canciller Eduardo Enrique Reina, quien en su discrepancia con la embajadora norteamericana Laura Dogu, dijo que varios diputados hondureños recibieron presiones de la Embajada de Estados Unidos para no aprobar ciertas leyes.
El congresista olanchano explicó que en las declaraciones de la embajadora Dogu se mencionó el tema de energía, «pero que si en este gobierno no se hace nada al respecto la ENEE seguirá siendo un agujero negro de las finanzas públicas» apuntó el parlamentario. “No sé por qué se incomoda cuando se han logrado acuerdos con los generadores de energía, se han logrado bajar los precios”, agregó
Ante lo afirmado por el congresista Carlos Zelaya de que 100 diputados fueron llamados por la Embajada de Estados Unidos para que se opusieran a la aprobación de varios decretos, entre ellos, la Ley del Consejo Nacional de Defensa y Seguridad y las reformas al sector energético, el diputado nacionalista Nelson Márquez en una entrevista ofrecida a Radio América dijo que el secretario del Congreso miente y que es un irresponsable.
Márquez aseguró que Zelaya ignora el beneficio nacional que se deriva del comercio con los Estados Unidos, «por las declaraciones de Carlos Zelaya, el café hondureño no pudiera tener un mercado adecuado en Estados Unidos, así como los vegetales orientales, mariscos, sandía, melón y otros productos que se exportan a ese país de norte de América». lamentó Márquez.
Márquez expresó, «o, es que piensan que, si ese conflicto llegará a crecer, todos estos productos que se exportan a Estados Unidos lo pueden pasar para Venezuela, Cuba o Nicaragua, porque algunos creen que los hondureños comemos ideologías, pero nosotros lo que queremos son verdaderos planes de desarrollo». Concluyó.