Por Diego López Marina | ACI Prensa
El régimen de Daniel Ortega en Nicaragua ordenó a la policía iniciar una «investigación» contra el Obispo de Matagalpa, Mons. Rolando José Álvarez Lagos, por supuestamente intentar “organizar grupos violentos” con el fin de alterar la paz y desestabilizar el gobierno.
El Obispo Álvarez, hoy amenazado con cárcel, es uno de los obispos más críticos contra el régimen por los abusos y violaciones a los derechos humanos que se cometen.
En una nota de prensa publicada el 5 de agosto, la Policía de Nicaragua acusó a las altas autoridades de la Iglesia Católica en Matagalpa, y específicamente a Mons. Álvarez, de “utilizar medios de comunicación y redes sociales” para intentar “organizar grupos violentos, incitándolos a ejecutar actos de odio en contra de la población, provocando un ambiente de zozobra y desorden, alterando la paz y la armonía en la comunidad”.
la policía del régimen de Ortega anunció que ya “inició un proceso de investigación, con la finalidad de determinar la responsabilidad penal de las personas involucradas”.
El comunicado agrega que “las personas investigadas se mantendrán en sus casas”.
Mons. Álvarez, además de seis sacerdotes y seis laicos, están rodeados por decenas de policías antidisturbios desde el miércoles 3 agosto y son retenidos en la Curia Episcopal de Matagalpa desde el último viernes, día en que fueron impedidos de salir para celebrar la Misa.
El régimen de Ortega también ordenó cerrar violentamente 8 emisoras de radio católicas desde el lunes 1 de agosto.
En un video publicado en redes sociales, Mons. Álvarez dijo durante una reciente homilía que no sabe “de qué” pueda estar siendo investigado, pero que los policías deben “estar haciendo sus propias conjeturas”.
“Aquí estamos reunidos y retenidos. Estamos siempre con la fuerza interior, la paz en el corazón y la alegría que el resucitado nos da, la alegría de aquel que nos dice ánimo, soy yo, no tengan miedo”, dijo el Prelado.