La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresa su preocupación ante la violencia, intimidación y criminalización de personas defensoras registrada durante los primeros cuatro meses del año en la región, y llama a los Estados a garantizar un ambiente propicio y seguro para la defensa de los derechos humanos.
La CIDH advierte que la región sigue siendo una de las más peligrosas para ejercer la labor de defensa de derechos humanos en el mundo.
Durante los primeros cuatro meses de 2022, se observa un alto número de asesinatos de personas defensoras de derechos humanos en varios países de la región, así como amenazas, ataques, hostigamientos, y procesos de criminalización por su legítima labor de defensa.
En Honduras se documentó 6 asesinatos entre enero y marzo. La Comisión condenó el asesinato del líder garífuna Alonso Salgado el 1 de mayo frente a la vivienda de la lideresa Zury Quintanilla, quien también resultó herida, en el municipio de Tela, Atlántida y el del defensor del medio ambiente Justo Benítez Sánchez, el 30 de abril en el municipio de San Francisco de Ojuera, departamento de Santa Bárbara.
Por su parte, OACNUDH registró 4 asesinatos adicionales. En marzo, el defensor del territorio Francisco Ruiz, falleció víctima de un atentado en la aldea La Brea, municipio de Trujillo, departamento de Colón.
En enero, fue encontrado el cuerpo de Melvin Geovanny Mejía, indígena tolupán y defensor de la tierra y el territorio, en el municipio Morazán, departamento de Yoro; además, la Comisión condenó los asesinatos del líder indígena y periodista comunitario Pablo Isabel Hernández Rivera, y de Thalía Rodríguez, mujer trans defensora de derechos humanos.