El Gobierno cubano refuerza la militarización de la isla contra la marcha cívica por el cambio

El eco alcanzado por la convocatoria de una marcha cívica por el cambio programada para el 20 de noviembre en la isla ha provocado la reacción fulminante del gobierno de Miguel Díaz-Canel, con la que pretende evitar otro estallido social como el sucedido el 11 de julio. La revolución ha decretado esa fecha como «Día Nacional de la Defensa», que incluye dos jornadas previas de maniobras militares «con la participación de los jefes, dirigentes y los órganos de mando y dirección».

Con la resolución 001, el castrismo anuncia la militarización de un país donde ejércitos y policías ejercen presión y presencia constante contra la sociedad. «Seamos la pesadilla de quienes pretenden arrebatarnos nuestros sueños», aprovechó Díaz-Canel para parafrasear al Che Guevara.

«Ante el civismo de nuestra marcha, responden con la amenaza de los tanques», protestó el dramaturgo Yunior García Aguilera, líder del colectivo Archipiélago, quien junto al Consejo de la Transición Democrática (CTDC) son los principales promotores de las protestas pacíficas propuestas para el mes que viene, cuando ya Cuba habrá reabierto sus fronteras para el turismo internacional.

«Por si alguien todavía tenía dudas sobre el carácter autoritario y violento de quienes controlan el poder en Cuba. Nosotros seguiremos firmes el camino del civismo y la paz. Armas, no. ¡Derechos!», remachó el artista.

La estrategia seguida hasta ahora por los convocantes, con el uso de canales oficiales, y la repercusión de la iniciativa, tanto en las redes sociales como en la calle, han obligado a la revolución a contraprogramar tal y como suelen hacer las autoridades chavistas. Hasta ahora han presentado las solicitudes para salir a la calle en siete provincias distintas.

FUENTE: EL MUNDO ES