ONU: Porqué emigran los venezolanos

Más de 8 millones de venezolanos han abandonado su país en los últimos años. La gran mayoría, seis millones, son acogidos por países de América Latina y el Caribe. La Organización Internacional para las Migraciones en colaboración con Noticias ONU lleva a cabo una serie de reportajes sobre la situación de muchos de ellos y la labor de la agencia de las Naciones Unidas para socorrerles y ayudar tanto a su integración como a las comunidades que los acogen.

Un plan del Gobierno de Brasil, que cuenta con apoyo de la Organización Internacional para las Migraciones, supone un “renacer” para muchos migrantes venezolanos cuyas vidas “están suspendidas en el aire”, ya que dejan de estar en la calle para tener un trabajo y una casa digna.

Cientos de miles de venezolanos han cruzado a Brasil en años recientes, buscando atención, alimentos y oportunidades. Una cuarta parte se han visto beneficiados de una estrategia de reubicación que tiene por objetivo facilitar el acceso a empleos formales, vivienda y programas de educación, así como promover la integración.

Con casi medio millón de nacionales de Venezuela, Ecuador alberga la tercera mayor población de migrantes de ese país de todo el mundo, después de Colombia y Perú. 

Cientos de migrantes de Venezuela recorren miles de kilómetros paso a paso, vendiendo lo que pueden por el camino, para poder continuar. Son “los caminantes”, como se los conoce en la región. La agencia de la ONU para las migraciones les ayuda durante su periplo por varios países de América Latina.

Una maestra de música y directora de coro que abandonó Venezuela hace siete años en búsqueda de una mejor vida en Chile convierte su sueño en realidad a través de la Fundación Música para la Integración, un grupo compuesto en su gran mayoría por refugiados y migrantes de Venezuela, pero que también incluye a chilenos y a otros integrantes de Colombia, Perú y Cuba.

Maury, neumóloga de profesión, se fue de su país con la esperanza de construir un mejor futuro para ella y para su familia. Actualmente está cumpliendo su viejo sueño de ayudar a otros trabajando en una clínica de Santiago, la capital de Chile.

Caminando a pie, desafiando al desconocido frío, haciendo frente a la altitud, el hambre y la deshidratación, los migrantes y refugiados venezolanos caminan cientos de kilómetros en busca de un futuro con oportunidades en otros países latinoamericanos, a los que quieren aportar también sus conocimientos y valía.

Para un migrante, vivir sin documentos es vivir como un fantasma. Tenerlos en regla es una tarea difícil que complica actos simples de la vida cotidiana, como trabajar para comer, acudir a un médico o a la escuela o simplemente abrir una cuenta bancaria. Los históricos Acuerdos de Estadía Especial de la República Dominicana, apoyados por la agencia de la ONU encargada de la migración, brindan una cuerda salvavidas a los migrantes de Venezuela.