Honduras repotenció su producción agroalimentaria para asegurar comida en la mesa de la población

El sector agroalimentario ha tenido prioridad durante estos ocho años y el respaldo gubernamental se incrementó para impulsar la reactivación económica después del impacto de la pandemia de covid-19 y las tormentas Eta y Iota.

En lo financiero, el Gobierno ha colocado créditos bajo el programa Agrocrédito con los Fondos de Garantía Banco Central de Honduras-Banhprovi, que les permiten  a los productores a nivel nacional obtener préstamos a plazos y a tasas de interés preferenciales, hasta del 5 %, nunca antes vistas en el sistema financiero nacional.

Este respaldo del Gobierno ha beneficiado a empresas y productores para que puedan acceder a créditos en condiciones más favorables.

A la fecha, el sector agro cuenta con los Bonos de Solidaridad Productiva (BSP), de Reactivación de Unidades Productivas, así como el Bono Cafetalero, el Bananero y la Fuerza Agropecuaria Honduras.

Estos bonos cubren una inversión de 169 estructuras protegidas, la entrega de 1.115 kits de riego, la aplicación de 330.000 vacunas bovinas, la colocación de 100.000 dispositivos de registro bovino, así como unas 150.000 manzanas de área cultivada y 500.000 bonos entregados.

En el caso del Bono Bananero, el presidente Hernández priorizó este sector productor del Valle de Sula con la entrega de capital semilla que beneficia a 270 productores de diferentes cooperativas, con lo que se van recuperando 4.500 empleos directos que se vieron afectados producto de los estragos de las tormentas Eta y Iota en noviembre de 2020. 

Uno de los principales ejemplos de recuperación y desarrollo agropecuario es el Corredor Seco, donde, después de décadas de perderlo todo por las sequías y otros problemas, los agricultores producen exitosamente todo el año, alcanzando a cosechar hasta 25,7 millones de libras de verduras, frutas y hortalizas mensualmente, gracias al apoyo del Gobierno del presidente Hernández.

Granos básicos 

Referente a la producción de frijol, el Gobierno ha garantizado las cosechas de los productores del campo con precios justos. De 2015 a 2019 se compró el quintal de frijol por 1.000 lempiras, mientras que de 2020 a 2021 se compraron a un precio de 1.250 lempiras el quintal.

Actualmente la reserva estratégica de frijol disponible en el Instituto  Hondureño de Mercadeo Agrícola es de 2,1 millones de quintales de frijoles, de los 2,3 millones que requiere el mercado nacional, y pronto se entregarán 50.000 quintales más, lo que garantiza el suministro a la población a bajos precios.  

En tanto, en la producción de maíz de 2020 hasta la fecha se compra el quintal a 450 lempiras. 

Ambos sectores se han favorecido en sus cosechas en los departamentos de Copán, Cortés, Lempira, Santa Bárbara, Comayagua, Ocotepeque, Intibucá, Atlántida, Gracias a Dios y Valle, entre otros.