Saludos a todas y todos. Siempre será una gran bendición y enorme placer dirigirme a ustedes, agradecer sus oraciones y buenos deseos.
Gracias a todos los que creyendo en mi inocencia han intercedido ante el Señor o la han manifestado a otros ya sea de manera privada o publica.
No perdamos la fe, para el que cree todo es posible, no desmayemos en nuestras oraciones a nuestro padre y Dios Todopoderoso, se los pido por mi caso y por todos, la injusticia nos afecta a todos, siempre pidamos a Dios que se descubra la verdad sobre estas falsas acusaciones.
Nuestro Señor es un Dios justo y bueno, no le deseo a nadie lo que estamos viviendo como familia, pero tengo la convicción que con la ayuda de Dios y el respaldo de todos ustedes, saldremos de esta prueba.
Aprovecho este medio para enviarle un fuerte abrazo a mis seres queridos, a mi esposa Ana quien ha estado al frente de la familia soportando semejante sufrimiento, a mi Madre Elvira y mis hermanos, a mi hijo, hijas y nietas, a todos mi abrazo especial diciéndoles que los amo con todo mi corazón y siempre están presente en mis oraciones.
En este momento tan difícil para mi, siempre les digo Dios bendiga a Honduras.
Juan Orlando
