«Bukele ha puesto a El Salvador al borde del abismo autoritario. Hay que detenerlo», alerta José Vivanco, director de Human Rights Watch

«El presidente Nayib Bukele parece estar empeñado en terminar con el Estado de derecho lo antes posible», son las palabras con las que inicia una columna de opinión del director de Human Rights Watch, José Miguel Vivanco, publicada este miércoles en The New York Times.

Al igual que como ya lo hizo esta semana en Twitter, Vivanco reiteró la comparación de las maniobras de Bukele con «los ataques a los tribunales que orquestaron en su momento los gobiernos de Nicaragua y Venezuela». «Ese suele ser el primer paso de los gobiernos autoritarios», advirtió.

El artículo, titulado «Bukele ha puesto a El Salvador al borde del abismo autoritario. Hay que detenerlo» comienza haciendo referencia a la autorización que obtuvo Bukele de la Sala de lo Constitucional confeccionada a su medida por su Asamblea para postularse a una reelección consecutiva, en clara violación a la Constitución salvadoreña que lo prohíbe.

Vivanco recuerda que esa Sala fue instalada «violando el proceso establecido en la Constitución» y después de destituir a los cinco jueces de alto rango que declararon ilegales algunas de las medidas que adoptó su Gobierno y al fiscal general -que desarrollaba investigación de sus funcionarios por corrupción- en «el primer día que Bukele contó con el control de la Asamblea».

Sobre las recientes reformas a la Ley de la Carrera Judicial aprobadas por la Asamblea, Vivanco advierte que «Bukele ahora controla, podrá autorizar que algunos jueces mayores de 60 permanezcan en su cargo, por razones de ´necesidad´ o ´especialidad´» y «es predecible que esta facultad se use para premiar a jueces leales al gobierno».