EFE
El Gobierno anunció este martes que no habrá más redadas en lugares de trabajo en busca de inmigrantes indocumentados y se centrará más en los empleadores y en el respeto de las leyes laborales para evitar la “explotación” de los migrantes.
“No toleraremos que los empleadores inescrupulosos que explotan a los trabajadores no autorizados, conduzcan actividades ilegales o impongan condiciones de trabajo insalubres o peligrosas”, indicó en un comunicado el titular del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Alejandro Mayorkas.
Un memorando de Mayorkas estableció el fin de las redadas masivas en los sitios de trabajo indicando que, durante el gobierno del expresidente Donald Trump, “esas operaciones resultaron en el arresto simultáneo de cientos de trabajadores”.
Las redadas “se usaron como una herramienta de los empleadores explotadores para suprimir y como represalia contra la afirmación de nuestras leyes laborales por parte de los trabajadores”, indicó el comunicado.
“Los empleados que incurran en acciones ilegales serán el foco de nuestros recursos para la aplicación de las leyes”, dijo Mayorkas. “Al adoptar medidas que se enfocan en los empleadores más inescrupulosos, protegeremos a los trabajadores y al mismo tiempo a las empresas estadounidenses legítimas”.
En su memorando, Mayorkas indicó que se debe analizar la posibilidad de que se proteja de la deportación a los inmigrantes indocumentados que “sean testigos o víctimas de prácticas laborales abusivas y explotadoras”.
El responsable de DHS pide a que le presenten propuestas en los próximos 60 días para llevar a cabo estos cambios.